Todo lo que debes saber sobre la picadura de insectos en niños

La naturaleza es un universo de estímulos para los pequeños, en ella sienten una profundad libertad, libertad para moverse, para observar y descubrir pequeños procesos que revitalizan sus emociones. Perseguir mariposas, atrapar bichitos de luz y convertirse en pequeños Indianas Jones en busca de aventuras son algunas de las experiencias que los fortalecen y los enriquecen. Es importante que disfruten de esta experiencia, aunque nunca están exentos de las picaduras de insectos como mosquitos, chinches, pulgas, chinches, avispas, abejas, tábanos, mosquitos y hormigas. Aunque las picaduras son dolorosas, la mayoría de las veces no son peligrosas y el dolor va desapareciendo gradualmente. Pero siempre hay que prestar atención en el caso de las reacciones alérgica o un posible caso de infección.

Hoy te contamos todo lo que necesitas saber sobre las picaduras de insectos en los niños.

Síntomas de las picaduras de insectos

Por lo general, una picadura de insecto produce una reacción local rápida, con signos de inflamación como calor, hinchazón, picazón y dolor. De vez en cuando, a medida que pasa el tiempo, hay signos de reacciones tardías que incluyen fiebre, ganglios linfáticos agrandados, dolores en las articulaciones, o una erupción como urticaria.

La aparición de alguno de estos síntomas varían de acuerdo a cada niño y depende de varios factores como la ubicación de la picadura, si se han inyectado toxinas o irritantes, y cuánto y cómo reaccionan en el niño. Algunos pequeños no tienen casi ninguna reacción; otros, por lo contrario pueden experimentar hinchazón. Un pequeño porcentaje de los niños, por lo general los que tienen una historia conocida de alergias, pueden desarrollar graves reacciones anafilácticas a las picaduras de insectos como hinchazón de la cara, labios, lengua y garganta, dificultades respiratorias severas, e insuficiencia circulatoria

Cómo prevenir las picaduras de insectos

Es casi imposible evitar que un niño pueda ser picado mientras disfruta de sus juegos al aire libre, sin embargo hay algunas prevenciones que podemos tomar para reducir los riesgos:

  • Evita las zonas donde hay nidos de avispas, colmenas y botes de basura con restos de comida que atraen a los insectos como así también los humedales donde los mosquitos son abundantes.
  • No permitas que tu niño vaya descalzo sobre la hierba.
  • Siempre es conveniente colocarles a los pequeños un sombrero..
  • Revisa las pantallas en las ventanas y puertas; si encuentras algún agujero, repáralo, esto evitará que insectos no deseados ingresen en tu hogar..
  • Usa un mosquitero si tu niño duerme al aire libre.
  • Aplica repelente de mosquitos, siempre bajo supervisión de tu pediatra. Los repelentes que contienen DEET son los más eficaces, y los productos con menos de 10 % de DEET se consideran seguros para niños mayores de seis meses de edad .

Qué hacer si el niño ha sido picado por un insecto

  1. Mueve al niño a un lugar seguro para evitar más picaduras.
  2. Observa la herida, si el aguijón aún está allí, trata de sacarlo con unas pinzas.
  3. Lava la zona infectada con agua y jabón o con un desinfectante tópico.
  4. Aplica una compresa de hielo para aliviar el dolor y reducir la hinchazón, sin frotar o masajear la zona.
  5. Si tu pequeño fue picado en la boca, dale un vaso de agua fría para beber.
  6. Si persiste el dolor o la picazón, aplica una crema de hidrocortisona  una  o dos veces al día durante unos días.
  7. Si las molestias persisten, consulta con tu pediatra para poder suministrarle antihistamínicos .

Cuándo consultar con el médico en el caso de una picadura

Pobres de las madres y de los niños si ante cada picadura de insecto saliéramos corriendo a la sala de emergencias. Sin embargo, hay casos donde deberemos poner especial atención:

  • Controla a la evolución de la picadura de abeja o avispa si ésta se encuentra en la boca o cuello.
  • Si tu pequeño muestra una reacción anafiláctica, que por lo general comienza dentro de los veinte minutos después de la picadura, y que se presenta con hinchazón de la cara, labios o lengua, dificultad para tragar o respirar, tos y urticaria.
  • Si el niño fue atacado por un enjambre de abejas o avispas.
  • Si tu pequeño presenta una infección que se produce normalmente alrededor de 24 a 48 horas después de la picadura y se caracteriza por un aumento del dolor, sensibilidad, hinchazón y enrojecimiento en el sitio de la picadura, junto con fiebre y fatiga general o letargo.

La naturaleza ofrece a los pequeños una experiencia sensorial única, es un mundo de descubrimiento y exploración donde pueden sentir, ver, tocar, oler y oir, adquiriendo de esta manera nuevas experiencias. Y los insectos forman parte de este mundo. Todo lo que podemos hacer es tomar algunas precauciones para evitarles las incómodas picaduras de insectos y que disfruten de correr mariposas y descubrir el vuelo presuroso de los maravillosos colibríes.

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